Cuando creas una obra creativa (lo que incluye el código), la obra está por defecto bajo copyright exclusivo. A menos que incluyas una licencia que indique lo contrario, nadie más puede copiar, distribuir ni modificar tu obra sin arriesgarse a retiradas, requerimientos o litigios. Una vez que la obra tiene otros colaboradores (cada uno titular de copyright), ese «nadie» empieza a incluirte a ti.
Incluso sin un archivo de licencia, puedes conceder algunos derechos en los casos en que publicas tu código fuente en un sitio que exige aceptar unas condiciones del servicio. Por ejemplo, si publicas tu código fuente en un repositorio público de GitHub, has aceptado las Condiciones del servicio, por las que permites a otros ver y hacer fork de tu repositorio. Es posible que otras personas no necesiten tu permiso si las limitaciones y excepciones al copyright se aplican a su situación particular. Ni las condiciones de un sitio ni las limitaciones del copyright propias de una jurisdicción bastan para el tipo de colaboración que la gente suele buscar en un servicio público de alojamiento de código, como la experimentación, la modificación y el intercambio que fomenta una licencia de código abierto.
No tienes que hacer nada para no ofrecer una licencia. No obstante, quizá quieras añadir un aviso de copyright y una declaración de que no ofreces ninguna licencia en un lugar bien visible (por ejemplo, el README de tu proyecto) para que los usuarios no den por hecho que se trata de un descuido. Si vas a aceptar las contribuciones de otros a tu proyecto sin licencia, quizá quieras estudiar, junto con tu abogado, la posibilidad de añadir a tu proyecto un acuerdo de colaboración para conservar el permiso de copyright de quienes contribuyen, aunque tú no concedas lo mismo.
Prohibir el uso de tu código quizá no sea lo que pretendes con «sin licencia». Una licencia de código abierto permite reutilizar tu código conservando el copyright. Si tu objetivo es renunciar por completo a las restricciones del copyright, prueba en su lugar una dedicación al dominio público.
Si encuentras un software que no tiene licencia, eso suele significar que no tienes permiso de sus creadores para usar, modificar o compartir el software. Aunque un servicio de alojamiento de código como GitHub te permita ver el código y hacer fork de él, esto no implica que tengas permiso para usar, modificar o compartir el software con cualquier fin.
Tus opciones: