Una licencia de código abierto protege a quienes contribuyen y a quienes usan el proyecto. Las empresas y las personas desarrolladoras experimentadas no tocarán un proyecto que carezca de esta protección.
Usa la licencia preferida por la comunidad a la que contribuyes o de la que dependes. Tu proyecto encajará a la perfección.
Si tienes una dependencia que no tiene licencia, pide a sus mantenedores que añadan una licencia.
La licencia MIT es breve y va al grano. Permite que cualquiera haga casi cualquier cosa con tu proyecto, como crear y distribuir versiones de código cerrado.
La GNU GPLv3 también permite que cualquiera haga casi cualquier cosa con tu proyecto, excepto distribuir versiones de código cerrado.
Ansible, Bash y uBlock Origin usan la GNU GPLv3.